Memorias de un ángel caído [V] (Tellaexte vs Tellaexte)

Posted by el Martes, octubre 14th, 2008

J.A. Tellaexte y Editorial Ludotecnia ®

1.- ¿Qué hay de nuevo, viejo?

«Eastern promises», de la película del mismo título.

Boomp3.com

2.- Vamos con La Factoría de Ideas. ¿Cuándo empiezan los malos rollos?

Veo que contigo no hay manera. No hay malos rollos, sólo apariencia de que los hubo.


3.- A más de uno le vas a dar un disgusto. Tenía entendido…

Sé perfectamente a qué te refieres, pero esta revisión, como la del pasado, empieza con el culo, y permíteme que te lo diga sin ningún ánimo de ofender.

4.- Disculpa. Cuenta lo que te apetezca, y voy improvisando sobre la marcha.

Por ponernos en situación, diré que La Factoría de Ideas, si mal no recuerdo, comienza a publicar rol a finales de 1993, y que no lo hace con un básico, sino con un complemento para el juego que había traducido Diseños Orbitales dos años antes: Vampiro. Básicamente LFI es una iniciativa más de las que se suman oportunamente al buen momento que se vivía a principios de aquella década, con la que conviviremos estupendamente hasta finales de 1995.

5.- ¿Has dicho un complemento?

No es que me parezca un inicio muy ortodoxo en un mercado en el que lo habitual es empezar por los manuales, pero el hecho es ése, aunque cabe decir que aquella maniobra podía tener su razón de ser en explotar el mercado creado por Diseños Orbitales (LFI volvió a repetir jugada con las pantallas de Deadlands, años más tarde, para aprovechar el juego que había traducido Joc) a la espera de la llegada del Vampiro que todo el mundo conoce, aunque el tiro les salió por la culata (el módulo fue retirado y de nuevo puesto a la venta tras la edición del Vampiro en 1994). Ahora bien, esta circunstancia delata que La Factoría de Ideas también tuvo unos comienzos llenos de titubeos y errores, como los tuvimos todos.

6.- Lo dices como con sorna.

Es que me hace gracia que cuando algunos se refieren al mundo de la edición, lo hacen bajo el prisma ineludible del talonario, como si iniciativas como LFI (o EDGE actualmente) hubieran triunfado sólo por el dinero que tenían detrás. Y aquí cabe recordar que levantar una editorial y asentarla pasa inexcusablemente por dejarse los riñones en el empeño (en alguna ocasión incluso los dientes), y nuestros colosos pasados no se libran, como no se libró Joc en su momento, ni nos hemos librado los demás en el que nos ha correspondido vivir.

7.- Sigue, sigue…

Más o menos tres años después de que Ludotecnia hubiera editado el Mutantes, trabamos contacto sólido con La Factoría de Ideas, a cuenta de que Dosdediez nos había ofrecido la posibilidad de anunciar nuestros productos en sus páginas, y a partir de ahí se desarrolló una relación similar a la que describí hace un par de días sobre la que había entre nosotros y el resto de editoriales de aquel trozo de historia; que se prolongaría durante casi dos años, y que nos facilitó relacionarnos, a su vez, con las nuevas iniciativas que ya comenzaban a hacer acto de presencia, como comenté anteayer.

8.- ¿Qué pintaba en todo esto Distrimagen?

Fue también a principios de 1994 cuando a través de La Factoría de Ideas se nos invitó a distribuir nuestro material a través de una sóla distribuidora (Distrimagen), como empezaba a ser habitual en los U.S.A.; y cuando al final lo hicimos, a partir de septiembre de aquel año, lo cierto es que sólo puedo decir que la relación resultó provechosa para ambas partes, al menos hasta finales de 1995. Dicho esto, como es bien sabido, Distrimagen era la distribuidora de los mismos socios de La Factoría de Ideas, o como prefiero verlo yo, LFI era el brazo amable de Distrimagen hasta que dejó de serlo.

9.- Discúlpame, pero es como si estuvieras contando otra historia.

Puede parecerlo, lo admito, pero ésa es la verdad y puede ser contrastada a poco que alguien se tome la molestia de hacerlo. Como ya dije, hasta finales de 1993 el mercado se movía con una cierta sintonía de la que nos beneficiamos todos, y esta situación se prolongó en 1994 y 1995. Había alternativas de todo tipo, las empresas nos manteníamos en contacto, el producto llegaba a las tiendas con una regularidad que ya quisiéramos tener ahora, las tiendas respondían estupendamente, había canales desde donde informar al aficionado (la primera época de Dosdediez fue bastante buena), y surgieron intentonas de abrir aún más los cauces (Asuntos Internos, 1995, fue realmente bien recibido, pues se agotó y hubo que reimprimirlo; los fancines salían a patadas; etcétera).

10.- ¿Tampoco hubo malos rollos?

Obviamente, al igual que cuando describí el pasado, sí que los hubo, pero sigo enfatizando que este tipo de tensiones se daban dentro de lo que se puede contemplar como competencia sana. Además, que yo recuerde, los auténticos malos rollos, como dices, no nos atañían, al menos aparentemente.

11.- ¿Algún ejemplo?

El más sonado fue sin duda el que entretuvo a Joc y LFI a mediados de la década.

12.- ¿A qué se debió?

Lo viví tangencialmente, pero se podría reducir a que ambas editoriales empezaron a ir a la greña en cuanto la casa madirleña demostró estar disputándole la posición a la catalana, el Vampiro (publicado ya por LFI) era un juego que trastornaba y que había comenzado a arrasar, y Distrimagen era una distribuidora joven que llevaba a las tiendas las propuestas más innovadoras. Así las cosas, el tejido levantado por Joc empezaba a mostrar cansancio, y muchas de sus tiendas afines comenzaron a acercarse a Distrimagen. Dicho en cristiano: Joc y Distrimagen se estaban disputando el control del mercado.

J.A. Tellaexte y Editorial Ludotecnia ®

13.- ¿Cómo os afectaba?

Creo haber dicho que no nos afectaba, al menos directamente. Alrededor de Distrimagen se aglutinaba lo más granado de aquella etapa: Analaya, M+D, Cronópolis, Farsa’s Wagon, Kerykion, Ludotecnia, etcétera; y mal que les pese a muchos, aquél fue un tiempo en que todavía era posible creer en la honestidad, y La Factoría de Ideas, como el resto de editoriales, ofrecía indicios de que quería contribuir positivamente al mantenimiento de esa creencia. No es por nada, pero La Factoría fue la promotora (creo) de una revista exclusiva que daría cabida a ellos mismos, a M+D y a Ludotecnia: Alter Ego (su anuncio todavía se puede ver en los manuales de Piratas!!), con la pretensión de que Dosdediez quedara libre para ofrecer una información lo más objetiva posible. En una palabra, aparentemente estábamos en el lado «bueno», y las cosas parecían ir bien.

14.- No me lo puedo creer…

Para que resulte digerible lo que estoy diciendo, basta que echemos un vistazo a nuestra producción de aquella época y veamos que en su confección intervinieron dibujantes cercanos a La Factoría de Ideas y M+D, o que en las páginas de la Dosdediez se incluyó algún artículo o reseña de Igor Arriola, o que el diseño gráfico empleado en Asuntos Internos (con abundancia de grises) influyó determinantemente en el de Dosdediez y Urza (años más tarde ayudé a EDGE a matizar el diseño de portada de la RPG, aunque me hicieron menos caso), etcétera.

En cierto modo, con LFI y otras editoriales como protagonistas directos, se estaba prolongando el buen sistema de relaciones que había permitido que todo llegara adonde había llegado. Vuelvo a repetir que había buen rollo dentro de una sana competencia, en el que primaba la permeabilidad. Como dato, también te puedo decir que el primer presupuesto de fotomecánica e imprenta para Hombre Lobo se hizo en Bilbao a través de Ludotecnia, y que con él en la mano, La Factoría de Ideas pudo resolver satisfactoriamente, en Madrid, su edición definitiva. En otro orden de cosas, la relación con Joc se mantenía, incluso tuvimos una oferta para comprarnos el Piratas!!

15.- Lo de tu relación con las imprentas ¿de dónde viene?

Comencé a trabajar en el estudio de mi padre con 17 años, desde entonces he estado (sigo estándolo) relacionado de una u otra manera con ese mundo, porque el grueso de mi otra actividad se encuentra en en interior de lo que se denomina Artes Gráficas. Gracias a ello, mi entrada en Ludotecnia arrojó una reducción de costes cercano al 50%, que nos permitió mantener la producción y sacar los libros con unos precios que no variaron en 4 años.

Con La Factoría también se hablaba de eso, así que en uno de nuestros abundantes viajes, Igor y yo volvimos a Bilbao con un ejemplar original de Hombre Lobo, para que planteáramos un presupuesto que sirviera de base a LFI en las negociaciones con sus propios proveedores. Posteriormente he ayudado a quien se ha acercado hasta mí para preguntarme cualquier asunto relacionado (el penúltimo fue Silence Times, y el último OKGames, a quien no he podido echar una mano), y aunque ya hace bastante tiempo que no discuto de esos particulares con José M. Rey (EDGE), lo cierto es que hubo una época en que charlábamos de ellos casi a diario.

16.- ¿Qué puedes decir del resto de editoriales de aquel momento?

Que la cosa con ellas iba estupendamente, hasta el punto de que cuando La Factoría de Ideas ofreció a Ludotecnia la posibilidad de hacerle el juego de superhéroes que llevaban tiempo promocionando, pero que estaba literalmente en pelotas, lo rechazamos de plano porque Cronópolis ya había editado el suyo: Superhéroes Inc. Con Alcántara y su gente había muy buena relación y no existía ninguna razón para romperla. Con Farsa’s Wagon la cosa era más distante pero nunca hubo mal ambiente. Con M+D, sin embargo, la cosa fue muy bien hasta que fue muy mal, pero esa es otra historia en la que tanto ellos como nosotros ejercimos de víctimas propiciatorias. Y con Kerykion, gracias a la amistad que tenían sus responsables con Bernardo López (todos de Mallorca), el asunto nunca pudo ir mejor.

17.- Estoy viendo a más de uno tirándose de los pelos.

Pues es lo que hay. Bajábamos a Madrid tres y cuatro veces al año, bien Igor, bien yo, o bien ambos, nos agasajaban, compartíamos pareceres, contrastábamos inquietudes, y trasteábamos en el taller/almacén de La Factoría/Distrimagen, que por aquel entonces estaba en la calle Rosa de Silva, si mal no recuerdo. Y las conversaciones con el resto de integrantes del mercado eran el pan nuestro de cada día. Ya sé que puede parecer un brindis a la galería, pero tengo que decir que en la actividad que se desarrolla actualmente entre las iniciativas llamadas independientes (Zonk, Líbido, Wilbur, Klapton, Haerentia, Mobuttu y los que me olvido o desconozco…) veo el mismo germen de antaño, y por eso me enrolla su esfuerzo, y me carga el empeño de los que los desprecian en llamarnos no profesionales.

18.- Pero al final todo se fue a la mierda ¿no?

Sí, pero eso ya fue a finales de 1995.

19.- ¿Y el asesinato del rol?

Eso ocurrió mucho antes, y me gustaría tratarlo junto al tema de las cartas, cuando hablemos de Distrimagen exclusivamente.

20.- ¿No te va a importar?

Tarde o temprano habrá que hacerlo, pero me gustaría recalcar que el auténtico crack ocurrió cuando Ludotecnia ya llevaba cinco años en el mercado, y La Factoría sólo dos.

21.- Por lo dicho no parece que quepan dudas.

Pues estoy seguro de que más de uno seguirá pensando que el rol en España lo inventó La Factoría.

22.- Si no te importa me gustaría cambiar el guión y tratarlo mañana.

Me importa, así que mejor lo dejamos para el siguiente día, que luego me acusan de sólo saber hablar del pasado.

23.- Vale ¿Podremos hablar entonces de Clavis Inferna?

Si entra bien en la entrevista no veo por qué no hacerlo, porque fue una de las muchas pruebas de lo que estaba pasando y a la que no prestamos suficiente atención.

24.- Una última cosa, ¿por qué has elegido hoy esta música?

Porque a finales de 1995 nos habíamos metido en la boca del lobo hasta el punto de estar tocando su campanilla, y lo habíamos hecho como perfectos capullos.

25.- ¿Qué vas a elegir para mañana?

No lo sé.

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